jueves, 26 de marzo de 2020

ABRAZOS PARA ROMPER MIEDOS


Cuento para niños con el objetivo de trabajar la toma de conciencia de las dificultades y la empatía. Estamos en una situación  donde la realidad  puede crear miedos en los niños y surgen los temores y las pesadillas nocturnas. 
A través de la lectura del cuento, los niños y niñas comprenderán que el miedo está dentro de nosotros mismos, del significado que damos a aquello que tememos. Es importante que aprendan a enfrentarse al miedo y para ello el cariño y el apoyo de los demás es fundamental. Tenemos menos miedo si estamos en compañía, si nos dan un abrazo.


Era una tarde de otoño como otra cualquiera, hacía pocos días había comenzado el frío y los días eran más cortos. En la sala jugaba el pequeño Nico, y mientras su abuelo leía un libro. Fuera había empezado a llover, y Nico tenía miedo del ruido que hacían los truenos. Intentó no hacer caso a los truenos y seguir jugando, pero los truenos eran cada vez más fuertes y el pequeño cada vez tenía más miedo.

·         ¿Dónde vive el miedo? – preguntó el niño mientras miraba con sus grandes ojos a su abuelo.
El  abuelo leía un libro, junto a la ventana y el pequeño jugaba a su lado con un pequeño caballo de juguete. Detrás de la ventana la lluvia caía y los truenos cada vez se escuchaban más fuertes. El niño asustado se acercó al abuelo y volvió a preguntar.
·         Abuelo, ¿dónde vive el miedo?, ¿Dónde está el miedo?
El abuelo levantó la mirada de su libro y vio el miedo en los ojos de su nieto.                 
·         El miedo vive dentro de nosotros. No es lo que te da miedo, eres tú que tienes miedo.
·         Pero, no lo entiendo abuelo- replico el niño- a mí me dan miedo esos truenos, y están fuera no están aquí dentro. ¿cómo van a estar dentro de mí si yo los veo fuera.
El abuelo río dulcemente y acaricio la cabeza de su nieto.
·         Ven aquí conmigo te lo enseñaré.- Dijo el abuelo mientras colocaba a Nico sobre sus rodillas. – Es cierto que los truenos están fuera-explico mientras señala hacía la ventana- pero también es cierto que el miedo está dentro de ti. Fuera hay muchas cosas que pueden o no pueden dar miedo como la lluvia, los truenos, los animales, la oscuridad,…muchas cosas. A cada uno le da miedo una cosa. Pero las cosas cuando están fuera ni dan miedo, ni dejan de darlo. Por eso a todo el mundo no le dan miedo las mismas cosas.
·         A mí no me dan miedo los animales- dijo Nico en ese momento.
·         Es cierto, Nico- dijo el abuelo- pero seguro que conoces a alguien a quien sí le dan miedo los animales.
El pequeño asintió con la cabeza, y el abuelo siguió explicando.
·         El miedo no está en las cosas que dan miedo, el miedo está dentro de nosotros, de cada uno de nosotros que hacemos que esas cosas nos den miedo.
·         Y, ¿cómo podemos hacer para dejar de tener miedo?-preguntó el niño.
·         Eso es muy fácil-dijo su abuelo- con un fuerte abrazo, tan tan fuerte que rompa los miedos que tenemos dentro.
Nico no se creyó lo de los abrazos, pero el abuelo le abrazo muy fuerte y poco a poco dejo de tener miedo. Desde entonces cada vez que Nico ve a alguien que tiene miedo de algo le abraza muy fuerte para romper sus miedos.

 Fuente: https://educayaprende.com.

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