sábado, 13 de junio de 2020

EL AGRADECIMIENTO

«El agradecimiento es la memoria del corazón.»
-Lao Tse-

La gratitud es una emoción positiva. Practicar el agradecimiento reporta bienestar a nuestro cuerpo y alma. Nos hace más sencillos, felices,... Para con los demás y con uno mismo. Es como tirar una piedra al agua  sobre una superficie de agua.  Aparecen ondas que nacen en el punto en que cayó la piedra y se extienden hacia el exterior. Con la onda se propaga energía, y hace que otras partículas del medio vibren.
No debe ser un acto mecánico, ni una frase hecha, pues perdería su valor.

La gratitud se contagia y también se educa. La mejor lección, el ejemplo.
No es un billete de ida y vuelta. No podemos esperar "que nos den el cambio" porque estaríamos hablando de algo diferente.

El agradecimiento es cortesía en muchas ocasiones, pero sobretodo es el lenguaje del corazón que deja visible emociones de reconocimiento hacia las personas o hechos que entran y salen de nuestra vida enriqueciéndola con sus pequeños actos.

domingo, 7 de junio de 2020

Cómo aumentar la concentración. 7 pasos.

¿Te cuesta concentrarte? En muchas ocasiones nuestra atención se dispersa y es difícil centrase en las tareas de estudio.  En estos casos la fuerza de voluntad y el sentido de responsabilidad tienen que salir a flote Y como siempre no es así os dejamos unos sencillos paso a tener en cuenta para aprovechar al máximo tu tiempo de estudio. Olvida ser multitarea y ¡ánimo con el final de curso!:


1-A nuestra mente no le gustan las tareas incompletas. Así, escribe  antes de empezar lo que debes hacer.
3-Marca visiblemente las tareas ya finalizadas.
4-Aunque en casa, en tu cabeza estén tus propósitos del pasado, o los aún pendientes, no tienes por qué completarlos en ese momento. 
5-Asocia un lugar de la casa al trabajo, ocio, descanso...
6-Si no hay espacio suficiente, cambia de posición en cada uno. Ten orden.
7-No olvides tu objetivo. Eres tú quien lo conseguirá. Los demás no podemos aprobar por ti.



sábado, 6 de junio de 2020

Mens sana in corpore sano

El esfuerzo por parte de todos para  adaptarnos a los cambios está siendo grande y digno de reconocimiento. Es necesario, también, que vivamos esta situación como una oportunidad para desarrollar lo mejor de nosotros mismos y, sobre todo, para ayudar a nuestros hijos e hijas a enfrentarse a experiencias cambiantes.  
El mantenerse fuerte en un sentido físico y emocional es una herramienta fundamental en todos los momentos. Así dejamos unas ideas a recordar y poner en práctica.

• Cuidar la salud física de la familia practicando buenos hábitos: horarios y rutinas, procurando mantener los períodos de sueño y vigilia similares a los habituales; comidas equilibradas; actividades físicas compartidas en familia, como bailes, coreografías o tablas de ejercicios. 

• Crear un clima de confianza para comentar cómo nos sentimos y respetar los tiempos en individuales y la intimidad de cada miembro de la familia.

 • Aceptar sus sentimientos, permitir que expresen sus emociones. Manifestar su tristeza, alegría, rabia o malestar les ayudará a encontrarse mejor. 

• Entender que es importante que expresen sus emociones, pero sin olvidar que a las conductas ponerles límites

Fomentar su autonomía. Es necesario que aprendan a ocupar su tiempo pero es igualmente necesario también que aprendan a aburrirse. 

Dejar espacio y tiempo para el ejercicio físico. 

Realizar actividades lúdicas y de participación con la familia como practicar la relajación, cantar, bailar, contar cuentos, interpretar cuentos, jugar a adivinanzas, dialogar….